jueves, 6 de junio de 2024

Teorías criminológicas aplicada a violaciones sexuales

Teoría del triángulo del delito

Esta teoría proviene de una de las principales teorías de la criminología ambiental, que en términos generales hacen estudio de los elementos involucrados en las conductas delictivas como lo son: el delito, la víctima, infractor tiempo-espacio.

La teoría del triángulo del delito consiste en que un delito ocurre porque se da la agrupación de tres factores: victima (ya sea una persona o un objeto) que se encuentre sin un guardián o vigilante que la pueda cuidar, un lugar apropiado que con sus características facilite la comisión del delito, y, por último, se tiene un delincuente, el cual tiene una motivación fuerte.

El triángulo del delito cuenta con 2 triángulos, uno interno y otro externo, el interno representa los 3 elementos necesarios que convergen para que un delito ocurra (victima, lugar y delincuente), mientras que, en el externo, este hace referencia a las personas revestidas con autoridad que tienen el control de cada uno de los elementos del triángulo interno.

De acuerdo con lo anterior, la ausencia de control de algunos de estos elementos genera la oportunidad para la comisión del delito.

Cohen & Felson (1979)

Aplicación a violaciones sexuales

Ahora bien, tomando en cuenta esta teoría podemos identificar o más bien contextualizarlo de la siguiente manera:

Muchos casos de violaciones sexuales (principalmente femicidios) son propiciados por las parejas de las víctimas, lo que hace una tarea más fácil para el infractor, siendo que el conoce las rutas en la que frecuenta la víctima, también sabe cuando hay ausencia de un guardián, haciendo el trabajo más “fácil”.

Es importante poder alertar a personas cercanas sobre situaciones anormales, para de alguna manera prevenir alguna situación.

Teoría de patrones

Esta teoría tiene sus orígenes en los conceptos que fueron utilizados en la teoría del triángulo del delito, donde expresan la oportunidad que hay para la comisión de un delito (victima, lugar, delincuente). De esta manera, esta teoría explica cómo el delincuente encuentra a sus víctimas, logrando cometer un delito. Lo anterior se refiere a que las perdonas se movilizan de un lugar a otro por rutas conocidas (nodos) ya sea que se movilicen a su lugar de trabajo, hogar, supermercado, etc, y siempre utilizan las mismas rutas para movilizarse. De tal modo, que la acción propia desplegada como parte de actividades rutinarias, le ofrece oportunidades al delincuente para cometer el delito.

Esto requiere que el delincuente siga esa rutina y pueda conocer mejor la zona para poder buscar rutas de escape, horarios más convenientes para cometer delitos, es decir, el delincuente analiza cada uno de esos elementos para que no pueda ser descubierto.

A partir de lo anterior, y como lo menciona Sepúlveda (2010) a la hora de analizar el lugar del delito, se puede determinar distintos tipos de víctimas y delincuentes que lo frecuentan, así como entender por qué concurren a ese lugar y qué hace que se encuentre la dupla delincuente-victima.

Aplicación a violaciones sexuales

Esta teoría se puede aplicar a las violaciones sexuales contra niños y niñas, ya que para muchos delincuentes pueden ser un punto fácil, siendo que muchos niños y niñas viajan solos a las escuelas, dejando que sea más fácil para los delincuentes poder cometer algún acto ilícito.

Es recomendable no dejar solos a los niños y niñas, y siempre estar al pendiente ante alguna situación que se presente, ya que muchas veces los delincuentes pueden estar más cerca de lo que pensamos.

Teoría de actividades rutinarias

Esta teoría como lo menciona Sepúlveda (2010) consiste en que los infractores se comportan igual que al resto de personas, es decir, realizan actividades diariamente, se movilizan por rutas conocidas para ir de la casa al trabajo, o a algún otro lugar. Para que esta teoría sea aplicada deben existir cinco elementos necesarios los cuales son: un delincuente, una posible víctima, ausencia de guardián, un lugar y un momento. Por lo que, el delincuente tenderá a cometer un delito en algún lugar que se encuentre dentro o cerca del recorrido que hace diariamente.

Asimismo, el delincuente analiza los costes y beneficios que pueda tener al realizar la conducta delictiva, se puede decir que esta teoría se entrelaza con la teoría de la oportunidad, ya que se analiza si es viable o no la conducta a realizar, y si esta vale la pena por decirlo de alguna manera.

Aplicación a violaciones sexuales

Este tipo de teoría se puede ejemplificar de la siguiente manera: cuando en algún lugar determinado (barrio) exista alguna zona donde carecen factores de seguridad como lo son, poca iluminación, zonas verdes descuidadas, etc, pueden ser un punto fácil para los infractores y la comisión de los delitos.

Por lo que en este caso es importante poder buscar soluciones a estos elementos físicos para poder evitar algún acto ilícito, y brindar seguridad a las personas.

Referencias

Sepúlveda, M. (2010). Análisis delictual: enfoque y metodología para la reducción del delito. Chile. Pp. 57-79

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