Teoría del triángulo del
delito
Esta teoría proviene de una de
las principales teorías de la criminología ambiental, que en términos generales
hacen estudio de los elementos involucrados en las conductas delictivas como lo
son: el delito, la víctima, infractor tiempo-espacio.
La teoría del triángulo del delito
consiste en que un delito ocurre porque se da la agrupación de tres factores:
victima (ya sea una persona o un objeto) que se encuentre sin un guardián o
vigilante que la pueda cuidar, un lugar apropiado que con sus características facilite
la comisión del delito, y, por último, se tiene un delincuente, el cual tiene
una motivación fuerte.
El triángulo del delito cuenta
con 2 triángulos, uno interno y otro externo, el interno representa los 3
elementos necesarios que convergen para que un delito ocurra (victima, lugar y
delincuente), mientras que, en el externo, este hace referencia a las personas
revestidas con autoridad que tienen el control de cada uno de los elementos del
triángulo interno.
De acuerdo con lo anterior, la
ausencia de control de algunos de estos elementos genera la oportunidad para la
comisión del delito.
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| Cohen & Felson (1979) |
Aplicación a violaciones sexuales
Ahora bien, tomando en cuenta esta
teoría podemos identificar o más bien contextualizarlo de la siguiente manera:
Muchos casos de violaciones sexuales
(principalmente femicidios) son propiciados por las parejas de las víctimas, lo
que hace una tarea más fácil para el infractor, siendo que el conoce las rutas
en la que frecuenta la víctima, también sabe cuando hay ausencia de un guardián,
haciendo el trabajo más “fácil”.
Es importante poder alertar a
personas cercanas sobre situaciones anormales, para de alguna manera prevenir
alguna situación.
Teoría de patrones
Esta teoría tiene sus orígenes
en los conceptos que fueron utilizados en la teoría del triángulo del delito, donde
expresan la oportunidad que hay para la comisión de un delito (victima, lugar, delincuente).
De esta manera, esta teoría explica cómo el delincuente encuentra a sus víctimas,
logrando cometer un delito. Lo anterior se refiere a que las perdonas se
movilizan de un lugar a otro por rutas conocidas (nodos) ya sea que se movilicen
a su lugar de trabajo, hogar, supermercado, etc, y siempre utilizan las mismas rutas
para movilizarse. De tal modo, que la acción propia desplegada como parte de
actividades rutinarias, le ofrece oportunidades al delincuente para cometer el
delito.
Esto requiere que el
delincuente siga esa rutina y pueda conocer mejor la zona para poder buscar rutas
de escape, horarios más convenientes para cometer delitos, es decir, el
delincuente analiza cada uno de esos elementos para que no pueda ser descubierto.
A partir de lo anterior, y
como lo menciona Sepúlveda (2010) a la hora de analizar el lugar del delito, se
puede determinar distintos tipos de víctimas y delincuentes que lo frecuentan, así
como entender por qué concurren a ese lugar y qué hace que se encuentre la dupla
delincuente-victima.
Aplicación a violaciones sexuales
Esta teoría se puede aplicar a
las violaciones sexuales contra niños y niñas, ya que para muchos delincuentes
pueden ser un punto fácil, siendo que muchos niños y niñas viajan solos a las
escuelas, dejando que sea más fácil para los delincuentes poder cometer algún
acto ilícito.
Es recomendable no dejar solos
a los niños y niñas, y siempre estar al pendiente ante alguna situación que se
presente, ya que muchas veces los delincuentes pueden estar más cerca de lo que
pensamos.
Teoría de actividades
rutinarias
Esta teoría como lo menciona Sepúlveda
(2010) consiste en que los infractores se comportan igual que al resto de
personas, es decir, realizan actividades diariamente, se movilizan por rutas conocidas
para ir de la casa al trabajo, o a algún otro lugar. Para que esta teoría sea aplicada
deben existir cinco elementos necesarios los cuales son: un delincuente, una
posible víctima, ausencia de guardián, un lugar y un momento. Por lo que, el
delincuente tenderá a cometer un delito en algún lugar que se encuentre dentro
o cerca del recorrido que hace diariamente.
Asimismo, el delincuente
analiza los costes y beneficios que pueda tener al realizar la conducta
delictiva, se puede decir que esta teoría se entrelaza con la teoría de la oportunidad,
ya que se analiza si es viable o no la conducta a realizar, y si esta vale la
pena por decirlo de alguna manera.
Aplicación a violaciones
sexuales
Este tipo de teoría se puede
ejemplificar de la siguiente manera: cuando en algún lugar determinado (barrio)
exista alguna zona donde carecen factores de seguridad como lo son, poca iluminación,
zonas verdes descuidadas, etc, pueden ser un punto fácil para los infractores y
la comisión de los delitos.
Por lo que en este caso es importante poder buscar soluciones a estos elementos físicos para poder evitar algún acto ilícito, y brindar seguridad a las personas.
Referencias
Sepúlveda,
M. (2010). Análisis delictual: enfoque y metodología para la reducción del
delito. Chile. Pp. 57-79

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